top of page
CP_Horizontal.png

Fiestas decembrinas: el riesgo oculto para personas con hígado graso

  • Redacción
  • 31 dic 2025
  • 2 Min. de lectura

Comidas de fin de año y su impacto en el hígado


Riesgos del hígado graso durante las comidas de fin de año

Las celebraciones de fin de año suelen estar acompañadas de comidas abundantes, postres y bebidas alcohólicas que forman parte de las tradiciones familiares. Sin embargo, para las personas con hígado graso, estos hábitos pueden representar un riesgo adicional para su salud.


La combinación de alimentos ricos en grasas, azúcares y alcohol incrementa la posibilidad de complicaciones hepáticas, por lo que es necesario prestar especial atención a las elecciones alimentarias durante estas fechas.


Como es habitual en Navidad y Año Nuevo, los platillos típicos incluyen alimentos altos en grasas saturadas, azúcares, carbohidratos refinados y bebidas alcohólicas. Este tipo de dieta puede agravar el hígado graso o favorecer su desarrollo por diversas razones.


Exceso de calorías

Durante las fiestas suele aumentar la ingesta calórica, lo que favorece la acumulación de grasa en el hígado.


Grasas saturadas y trans

Alimentos como carnes procesadas, embutidos, frituras y postres contribuyen a la acumulación de lípidos hepáticos.


Azúcares y carbohidratos refinados

El consumo elevado de dulces, pan, pastas y bebidas azucaradas puede generar resistencia a la insulina y aumentar el depósito de grasa en el hígado.


Alcohol

El alcohol daña directamente las células hepáticas y potencia la inflamación, agravando el hígado graso.


Menor actividad física

El sedentarismo frecuente en esta temporada contribuye al aumento de grasa corporal y al desequilibrio energético.


Estos factores pueden acelerar procesos de inflamación y fibrosis hepática, por lo que se recomienda moderar las porciones y evitar excesos.



Síntomas de inflamación asociados al hígado graso

Tras comidas abundantes en grasas, alcohol y azúcar, las personas con hígado graso incrementan el riesgo de inflamación hepática, conocida como esteatohepatitis.


Cuando se presentan síntomas, los más frecuentes son:


  • Dolor o molestia en la parte superior derecha del abdomen

  • Fatiga o cansancio persistente

  • Malestar general

  • Pérdida de apetito

  • Náuseas

  • Hinchazón abdominal


Aunque en etapas iniciales el hígado graso puede no mostrar señales claras, los excesos de fin de año pueden acelerar el daño hepático.


¿Cómo prevenir daños en el hígado durante las fiestas de fin de año?


Para reducir los riesgos asociados al hígado graso durante las celebraciones, se recomienda:


  • Consumir porciones moderadas y evitar repetir platos.

  • Priorizar verduras, frutas y proteínas magras.

  • Limitar alimentos fritos, ultraprocesados y ricos en grasas saturadas.

  • Reducir el consumo de azúcares y harinas refinadas.

  • Evitar o limitar el alcohol.

  • Mantener una adecuada hidratación con agua.

  • Realizar actividad física antes y después de las celebraciones.

  • Consultar a un profesional de la salud para recibir orientación personalizada.

Comentarios


bottom of page