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La historia del cuarto Rey Mago: Artabán, el mago que nunca llegó

  • Redacción
  • 6 ene
  • 3 Min. de lectura

El Papa León XIV recuerda la historia del cuarto Rey Mago durante el Ángelus


Papa León XIV recuerda la historia del cuarto Rey Mago

Este lunes 6 de enero, al presidir el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, el Papa León XIV recordó la historia del llamado “cuarto Rey Mago”, un relato que, aunque no es histórico, ofrece una valiosa enseñanza para el mundo actual.


En el marco de la celebración del Día de Reyes, también conocido como la fiesta de la Epifanía, el Santo Padre reflexionó sobre el significado de la adoración de los Magos de Oriente al Niño Dios, quienes siguieron la estrella de Belén para ofrecerle oro, incienso y mirra.


El significado del Día de Reyes y la Epifanía cristiana


La Epifanía conmemora la manifestación de Jesucristo a los pueblos del mundo, representados por Melchor, Gaspar y Baltasar, considerados sabios de Oriente que reconocieron al Niño Jesús como el Hijo de Dios.


Sin embargo, existe una versión menos conocida: la del cuarto Rey Mago, un personaje que, según la tradición literaria, emprendió su camino, pero nunca logró llegar a Belén.


La historia del cuarto Rey Mago: Artabán, el mago que nunca llegó


La narración del cuarto Rey Mago no se encuentra en las Sagradas Escrituras. Proviene de un relato escrito en 1896 por el autor Henry Van Dyke, titulado “El otro rey mago”. En él se presenta a Artabán, un mago con la misma bondad y generosidad que los demás.


Artabán partió desde la isla de Méroe, en la actual Sudán, con un diamante como regalo para el Rey de los Judíos. Sin embargo, durante su trayecto se fue deteniendo para ayudar a personas necesitadas, entregando poco a poco las joyas que llevaba consigo.



Un camino marcado por la compasión


En su travesía, Artabán socorrió a un hombre herido por soldados de Herodes, salvó a un niño durante la matanza de los inocentes y pasó incluso 30 años en prisión por intentar proteger a un menor. Cuando finalmente quedó en libertad, se enteró de que Jesucristo iba a ser crucificado.


En su último acto de caridad, intentó rescatar a una joven que iba a ser vendida como esclava, entregando la última piedra preciosa que conservaba. En ese instante, Jesús murió en la cruz y Artabán quedó gravemente herido.


Al borde de la muerte, según el relato, escuchó las palabras de Cristo: “Lo que hiciste por tus hermanos, lo hiciste por mí”, tras lo cual fue elevado al cielo.

La reflexión del Papa León XIV


Sobre esta historia, el Papa León XIV señaló que el cuarto Rey Mago llegó tarde a Jerusalén porque se detuvo a ayudar a los necesitados, entregando los dones que había preparado para Jesús.


“El Señor sabe todo lo que hemos hecho por los otros”, subrayó el Pontífice, destacando que los actos de amor y solidaridad también son una forma de encuentro con Cristo.

Un mensaje vigente para el mundo actual


Finalmente, el Santo Padre cuestionó a los fieles sobre la actitud que asumen hoy ante la fe: si se parecen a los pastores y a los Magos que buscaron con prontitud al Niño Dios, o a quienes, aun estando cerca, no abren su corazón y permanecen indiferentes.


El mensaje del cuarto Rey Mago, recordó el Papa, invita a reflexionar sobre la importancia de la misericordia, la empatía y el servicio al prójimo.




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