Innovación contra la Sequía: Gobierno de BCS Implementa Tecnología de Forraje Hidropónico para Ganadería
- Jorge Gómez
- 31 dic 2025
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La Paz, Baja California Sur.- En una respuesta tecnológica directa a los desafíos climáticos que enfrenta la región, el Gobierno de Baja California Sur ha puesto en marcha un ambicioso Programa de Adopción y Transferencia de Tecnología enfocado en la modernización del sector pecuario. La iniciativa, coordinada por la Secretaría de Pesca, Acuacultura y Desarrollo Agropecuario (SEPADA) y el Consejo Sudcaliforniano de Ciencia y Tecnología (COSCyT), introduce módulos de producción de forraje verde hidropónico como una solución sustentable para garantizar la alimentación del ganado durante las críticas temporadas de estiaje. Esta estrategia marca un hito en la transición de métodos tradicionales a sistemas semintensivos de alta eficiencia.

Durante el año 2025, se consolidó la construcción de nueve módulos distribuidos estratégicamente en los cinco municipios del estado, representando una inversión inicial de 500 mil pesos. Estas instalaciones no son simples almacenes, sino laboratorios de producción biológica que utilizan tecnología de invernadero para germinar semillas de maíz, sorgo, alfalfa o trigo sin necesidad de suelo agrícola. El sistema emplea únicamente agua y soluciones nutritivas, permitiendo obtener forraje fresco de alto valor nutricional en ciclos acelerados de tan solo 7 a 14 días, una velocidad impensable para la agricultura convencional en zonas áridas.
La capacidad productiva de estos módulos es notable: se estima una producción anual de 182 toneladas de alimento, suficiente para complementar la dieta de entre 380 y 500 cabezas de ganado. Para los ganaderos sudcalifornianos, que históricamente han sufrido las pérdidas económicas derivadas de la sequía recurrente, esta tecnología representa un seguro de vida para sus hatos. La disponibilidad constante de alimento fresco, independientemente de las lluvias, estabiliza la producción de carne y leche, protegiendo el patrimonio de las familias rurales.
El impacto científico y ambiental de esta medida es profundo. El forraje hidropónico destaca por su eficiencia extrema en el uso del agua, un recurso vital y escaso en la media península. Al producir biomasa en charolas y ambientes controlados, se reduce drásticamente la huella hídrica en comparación con el riego de pastizales a cielo abierto. Además, al optimizar el espacio físico, se disminuye la presión sobre los agostaderos naturales, permitiendo la regeneración de la flora nativa que a menudo se ve degradada por el sobrepastoreo extensivo.
La implementación de esta tecnología es parte integral del Plan Estratégico de Atención Permanente a la Sequía, recientemente aprobado por el Congreso del Estado. Esto asegura que la innovación no sea un esfuerzo aislado, sino una política de estado con continuidad y presupuesto. La capacitación a los productores en el manejo de estos sistemas es clave, empoderándolos con conocimientos técnicos que transforman su actividad de una labor de subsistencia a una empresa agropecuaria moderna y resiliente.
La colaboración entre SEPADA y COSCyT demuestra cómo la ciencia aplicada puede resolver problemas estructurales de la economía primaria. Al llevar la hidroponía del laboratorio al campo, se está cerrando la brecha tecnológica en el sector rural de BCS. Se espera que el éxito de estos primeros nueve módulos sirva como modelo demostrativo para expandir la red a más comunidades ganaderas en los próximos años, escalando los beneficios de la biotecnología agrícola a todo el territorio estatal.
En conclusión, la adopción del forraje verde hidropónico en Baja California Sur es una noticia alentadora que combina ciencia, tecnología y desarrollo rural. Es una prueba de que, ante la adversidad del clima desértico, la innovación humana ofrece caminos viables para la sostenibilidad y la soberanía alimentaria, asegurando un futuro más próspero para la ganadería sudcaliforniana.

