Eficiencia en Infraestructura: El CICM propone separar construcción de financiamiento en grandes proyectos hídricos
- Jorge Gómez
- 20 ene
- 3 Min. de lectura

El Colegio de Ingenieros Civiles de México (CICM) ha puesto sobre la mesa una propuesta técnica de alto calado que podría revolucionar la forma en que se gestionan las obras de infraestructura en el país: separar la fase de construcción del modelo de financiamiento en los grandes proyectos hídricos. Esta iniciativa busca eliminar las ineficiencias financieras que a menudo retrasan las obras críticas de agua, permitiendo que las constructoras se enfoquen exclusivamente en la ejecución técnica y la calidad de la obra, mientras que estructuras financieras especializadas gestionan el capital. Para regiones con desafíos hídricos apremiantes como Baja California Sur, este cambio de paradigma representa una oportunidad para agilizar proyectos de desalinización y presas, garantizando que los recursos se utilicen de manera transparente y profesional.
Desde una perspectiva de negocios, el modelo actual suele obligar a las empresas constructoras a absorber riesgos financieros que no corresponden a su núcleo operativo, lo que eleva los costos y genera cuellos de botella administrativos. Al separar estas funciones, se fomenta una mayor especialización; los expertos financieros pueden diseñar esquemas de pago a largo plazo o asociaciones público-privadas (APP) más robustas, mientras que los ingenieros aseguran el cumplimiento de los estándares de calidad y tiempos de entrega. Esta claridad operativa reduce el riesgo para los inversionistas y asegura que el retorno de inversión esté alineado con la operatividad real de la infraestructura, fortaleciendo la confianza en el sector de la construcción.
La propuesta del CICM también enfatiza la importancia de una planeación a largo plazo que trascienda los ciclos políticos. Los proyectos hídricos son infraestructuras de seguridad nacional que requieren décadas de funcionamiento óptimo; por ello, contar con un financiamiento independiente permite que el flujo de recursos no se vea interrumpido por cambios en las administraciones gubernamentales. Para Baja California Sur, donde el agua es el recurso más valioso para el crecimiento del turismo y el Real Estate, adoptar estos modelos de gestión técnica aseguraría la viabilidad de los polos de desarrollo, permitiendo que la infraestructura crezca al ritmo de la demanda sin generar deuda pública asfixiante.
Otro beneficio clave de esta separación es la transparencia en la rendición de cuentas. Al tener entidades distintas supervisando el uso del dinero y el avance físico de la obra, se crean contrapesos que minimizan los márgenes de error y actos de corrupción. Este enfoque de "gerencia de proyectos" moderna es el estándar en las economías más avanzadas y es lo que el gremio de ingenieros busca estandarizar en México. Los negocios locales relacionados con el suministro de materiales y servicios técnicos también se verían beneficiados, al participar en un ecosistema de construcción más ordenado y con pagos garantizados por estructuras financieras sólidas, lo que dinamizaría la economía estatal de forma sostenida.
La implementación de estas recomendaciones técnicas requiere una actualización en los marcos regulatorios y en la forma en que el sector público licita las grandes obras. Sin embargo, el CICM sostiene que el costo de no innovar en la gestión de proyectos es mucho mayor, especialmente ante la crisis climática y el estrés hídrico que enfrentan diversos estados. La propuesta abre la puerta a la participación de fondos de inversión especializados en infraestructura, que buscan proyectos con una gobernanza clara y riesgos técnicos bien mitigados. Es una invitación a profesionalizar la industria, pasando de una gestión reactiva a una planificación de negocios estratégica que asegure el suministro de agua para las próximas generaciones.
Finalmente, este llamado a la acción por parte de los ingenieros civiles subraya que la tecnología de construcción ha avanzado más rápido que los modelos de financiamiento en México. Cerrar esa brecha es fundamental para la competitividad del país y de Baja California Sur en particular. Al separar la construcción del financiamiento, se le otorga a cada fase su importancia justa, permitiendo que la ingeniería mexicana brille por su capacidad técnica mientras que la solidez financiera respalda la visión de un futuro con agua garantizada. Este cambio de enfoque es el primer paso para una nueva era de infraestructura hídrica resiliente, eficiente y, sobre todo, rentable para la sociedad y el sector empresarial.





Comentarios