¿Presagio o Ciencia? El hallazgo de dos peces remo en Cabo San Lucas que se volvió viral este marzo de 2026
- 11 mar
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La Bahía de Cabo San Lucas se convirtió en tendencia global este 9 de marzo de 2026 tras el inusual hallazgo de dos ejemplares de pez remo (Regalecus glesne) en la orilla de la playa. Conocidos popularmente como los "peces del fin del mundo", su aparición ha encendido las alarmas en redes sociales debido a la antigua creencia japonesa que los vincula con terremotos y tsunamis inminentes. Sin embargo, antes de preparar un kit de emergencia, es vital separar el folclore de la biología marina. Estos gigantes plateados, que pueden alcanzar los 11 metros de longitud, habitan en las profundidades del océano y su presencia en la superficie suele ser un indicador de salud o cambios climáticos, no necesariamente de catástrofes geológicas.

Desde una perspectiva de oceanografía y física hidrostática, el pez remo vive en la zona mesopelágica (hasta 1,000 metros de profundidad). Su cuerpo no está diseñado para las bajas presiones de la superficie. La presión hidrostática aumenta proporcionalmente con la profundidad. Cuando estos peces emergen, suele ser porque están enfermos, desorientados por corrientes inusuales o por cambios bruscos en la temperatura del agua (fenómenos como El Niño).

En este 2026, la comunidad científica de BCS hace un llamado a la calma. Si bien es un espectáculo visual fascinante y poco común, no hay evidencia empírica que conecte el comportamiento de estos peces con el movimiento de las placas tectónicas. Su aparición en Los Cabos es una oportunidad de oro para que los biólogos locales estudien ejemplares que rara vez se ven vivos. La naturaleza es sabia, pero a veces simplemente nos regala una visita de sus habitantes más misteriosos para recordarnos lo mucho que aún desconocemos del fondo marino.
Se recomienda a la población disfrutar del hallazgo con respeto y evitar el pánico innecesario. Los "peces del fin del mundo" son, en realidad, sobrevivientes de un abismo que apenas estamos empezando a comprender. Para lo que resta del mes, se espera que las autoridades ambientales realicen estudios de necropsia en los ejemplares para determinar si su llegada a la costa fue causada por cambios en las corrientes térmicas del Pacífico este 2026.





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